Una cabañita de fin de semana

El sueño de muchas personas es tener una pequeña cabañita de fin de semana. Que también puede ser un pequeño apartamento, porque a fin de cuentas, si se decora bien y se deja volar la imaginación, podemos convertirlo exactamente en eso. Para decorar un apartamento pequeñito de modo que nos recuerde a una bonita cabaña en el bosque.

Para transformar un suelo normal en un suelo de madera no hay por qué pensar en cortar árboles. Se puede hacer fácilmente comprando láminas de suelo adhesivo de imitación a madera. Estas láminas se pegan sobre el suelo que ya está puesto y el resultado es perfecto. Tendrás un suelo que parecerá hecho de tablones más o menos pulidos según tus gustos.

Para las paredes también existen recubrimientos de diferentes tipos que quedan perfectos para imitar una cabaña. Puedes ponerlos por toda la casa o solo en algunas paredes, por ejemplo las exteriores. Si el tamaño lo permite, pon una chimenea en el salón aunque sea decorativa y no se pueda encender realmente. Incluso puedes poner una que realmente sea una estufa y caliente la habitación durante el invierno.

Y una vez que lo más duro está hecho queda la decoración. Puedes acudir a una tienda de estores y elegir unos en tela rústica, que parezcan hechos en un telar de lino caseros. Puedes completar con alfombras que parezcan hechas a mano. Los muebles de madera rústica te resultarán fáciles de encontrar ya que están de moda. Intenta poner los menos posibles, recuerda que es una cabaña básica y que vas a descansar y no a cansarte de limpiar cada fin de semana.

Para las paredes puedes elegir decoración de diferentes estilos. Si quieres una cabaña en el oeste puedes poner pieles de vaca, arcos y flechas o un sombrero vaquero que le dará la apariencia de una cabaña de colonos del salvaje oeste. Pero si tu cabaña está, siempre imaginariamente, en las montañas suizas puedes elegir una decoración menos recargada. En este tipo de montañas suele primar el minimalismo.

Como ves, querer es poder y la decoración ayuda a crear una cabaña en el bosque incluso en un apartamento de una urbanización. Y, lo mejor, es que son obras que puedes hacer tú mismo y ahorrarte un montón de dinero en la reforma, consiguiendo un estilo agradable y muy personal con el orgullo extra de haberlo logrado con tus propias manos.