La cerrajería y la ley en España

Si hacemos una encuesta improvisada sobre qué opinión tiene la gente de los cerrajeros, seguro que muchos encuestados dirán aquello de “ganan mucho y trabajan poco, sobre todo los cerrajeros urgentes”. Cuando no se conoce un oficio desde dentro es difícil hacerse una idea real de cómo es el día a día y terminamos cayendo en los lugares comunes y las frases hechas.

Pocos, por ejemplo, conocen que la formación del cerrajero en España es cara y exigente. La persona que aprende el oficio no tiene muchos sitios donde elegir para formarse en este ámbito. Una de las causas que explica está escasez de lugares de formación es que se trata de una profesión que no puede estar abierta a todo el mundo, no todos podemos tener los conocimientos, la habilidad y las técnicas para abrir puertas…

Por ello, la legislación española ha introducido algunas novedades interesantes en relación a este oficio. Los cerrajeros deberán llevar un registro documental de todas sus actividades, incluyendo aperturas de puertas de viviendas, negocios o vehículos. Este registro documental debe cruzarse con la Administración Pública y la Policía, en su caso, para facilitar su labor.

La regulación de la actividad de los cerrajeros es un paso adelante para reconocer las condiciones especiales de este trabajo. A menudo los cerrajeros deben lidiar con situaciones desagradables o incluso peligrosas. En diversos casos, algunos ladrones tratan de aprovecharse de las labores de estos profesionales para entrar en coches, casas o negocios. Avisan a cerrajeros urgentes, les tratan de engañar o directamente les amenazan para que abran determinada puerta y así poder perpetrar el robo.

Desde hace años, los colectivos de profesionales de la cerrajería vienen demandando una mayor regulación de sus actividades para cumplir un doble objetivo. Por un lado, la mencionada seguridad de su trabajo y, por otro, evitar que personas sin formación oficial ejerzan la profesión.

Además, no hay que olvidar que el sector de la cerrajería vive un momento de cambio y adaptación a las nuevas tecnologías y sistemas de seguridad que conllevan una exigente formación continua para ofrecer un mejor servicio cada día.